09/03/2016

Nacido en Madrid en 1882, Salvador Bartolozzi fue uno de los ilustradores e historietistas más importantes de su época, descrito por su amigo Ramón Gómez de la Serna como el "Toulouse-Lautrec al estilo español". Artista precoz, ya con 14 años publicó sus primeros dibujos en la revista "Nuevo Mundo", y con apenas 21 años se trasladó a París, donde logró cierto renombre como pintor e ilustrador. 

De regreso a España, empezó a trabajar con su padre en el taller de la Escuela de San Fernando, al tiempo que realizaba ilustraciones para la Editorial Calleja, de la que acabaría siendo director artístico. Pero su mayor fama llegó con el lanzamiento del semanario infantil Pinocho, en el que publicaba historietas con el personaje creado por Carlo Collodi, caracterizado de una forma muy personal. El Pinocho de Bartolozzi llegaría a superar en popularidad al original, y se convirtió en el personaje infantil más característico de la España de los años 20. En 1928, tras abandonar la editorial Calleja, se embarcó en un nuevo proyecto para el público infantil, "Aventuras de Pipo y Pipa", que se publicaron con gran éxito en el semanario Estampa. 

En los años treinta Bartolozzi, con la colaboración de su compañera Magda Donato, adaptó las narraciones de sus héroes infantiles al teatro, primero con un retablo de muñecos de guiñol, el "Teatro Pinocho", y después con actores de carne y hueso, pero manteniendo intacta la estética del títere. Sus espectáculos obtuvieron un enorme éxito de público y crítica, y unas extraordinarias expectativas a las que puso lamentable fin el estallido de la Guerra Civil y el exilio de los autores.
Aunque todavía hoy muy desconocido, el teatro para niños de Salvador Bartolozzi, por su hábil manejo del lenguaje humorístico y su radical modernidad estética sigue siendo, ochenta años después, un modelo absolutamente vigente de espectáculo teatral, y merece ser reivindicado y difundido entre los lectores y espectadores del siglo XXI.