25/02/2015

Los fotógrafos minuteros estuvieron presentes durante el siglo pasado en todas las ciudades y pueblos de importancia. Practicaron un oficio tradicional que a día de hoy se encuentra practicamente extinto en España, sostenido por un puñado de fotógrafos que luchan por su reconocimiento con no pocos esfuerzos.

 

Con sus cámaras de cajón, construidas por ellos mismos, se instalaban en parques y plazas, y allí tomaban sus fotografías ante la expectación de la gente, que veía al fotógrafo maniobrar dentro de esa extraña caja y sacar a los pocos minutos un retrato ya revelado, como un auténtico prestidigitador.

 

Los que somos o vivimos desde hace tiempo en Valladolid, contamos con la gran suerte de tener como personaje recordado y valorado en la ciudad, al fotógrafo del Campo Grande, Vicente Muñoz. Para los que no hayáis estado en Pucela, el Campo Grande es el parque más querido por los vallisoletanos y pulmón verde de la ciudad y donde se disponen las casetas de la Feria del Libro Antiguo y Ocasión.

 

 

Antes de Vicente Muñoz, trabajó allí su padre, Marcelino Muñoz. Marcelino llegó a Valladolid desde su Béjar natal y montó un estudio en el año 1900 en el barrio de San Andrés. Allí realizó fotografías por encargo. Entretanto, se hizo fotógrafo minutero. Se dispuso en el Campo Grande, un lugar convenientemente transitado. También trabajó como fotógrafo de teatro y fue de los primeros en salir a la calle a recoger instantáneas y ejercer una cierta labor periodística.

 

En uno de los caminos adyacentes al Paseo del Príncipe se halla la estatua denominada “El fotógrafo del Campo Grande. La escultura fue encargada por la Diputación de Valladolid en 1994 para homenajear a la familia de fotógrafos, en especial al hijo que ejerció allí más de 50 años. A modo de apunte, la escultura fue creada por el artista vallisoletano Eduardo Cuadrado.

 

 

ALVACAL quiere homenajear esta figura, este oficio artesano con la presencia de un fotógrafo minutero en la XXIII edición de la Feria de Libro Antiguo y Ocasión de Valladolid. El actual minutero vallisotano, Chema Blanco, fotógrafo profesional y amante de la fotografía artesanal, se instalará en la feria con su caja cámara construida por él mismo, como hacían los antiguos minuteros, esquinado en una de las entradas al Campo Grande desde el Paseo de Coches. Podéis encontrar más información sobre los minuteros y sobre Chema Blanco:

www.fotografominutero.com